La omisión de “pequeños” detalles

Se conoce como clickbait  (en castellano, “cebo para clicks”) a la práctica, común en medios y portales de noticias, de colocar titulares misteriosos o que apelan a la curiosidad, la incredulidad del lector o a la omisión de “pequeños” detalles, con la única finalidad de que este haga un click en dicho titular para descubrir, por lo general, una noticia con poco o ningún parecido con lo anunciado.

El clickbait no es nada nuevo. Cualquier usuario acostumbrado a navegar por internet, especialmente si es usuario de redes P2P como torrent o similar, estará cansado de cerrar ventanas emergentes ─generalmente, anunciando porno, viagra o contactos─ con llamativos titulares como “Alargué mi pene 7 centímetros en dos semanas. Descubre cómo” y cosas por el estilo. Sin embargo, hasta el boom de las redes sociales, esta práctica se había ceñido casi exclusivamente a ese ámbito tosco y poco elegante del viagra barato, las mujeres neumáticas y demás vicios más o menos inconfesables.

Se atribuyen al Huffington Post las primeras aplicaciones exitosas de esa fórmula a la información, aunque a día de hoy ha sido adoptada por prácticamente todos los medios de comunicación en sus redes sociales. En un mundo en el que la competencia se ha multiplicado, todo vale a la hora de acaparar ese recurso escasísimo que es la atención ─o la fidelidad─ del espectador/lector.

Pero… ¿de verdad vale todo?

Por la mañana temprano La Voz de Galicia publicaba en Facebook esta alarmante noticia:

Clickbait La Voz de Galicia

Al acceder a ella, la primera línea del texto señalaba que la información hacía referencia a… 1996, hace 21 años, un pequeño detalle que los responsables de RR.SS. del diario coruñés decidieron omitir, seguramente deleitándose al imaginar la cantidad de felicitaciones que iban a recibir de sus jefes al ver la tremenda cantidad de clicks generada por la noticia.

No importó ─o sí, y entonces es aún más grave─ que haga menos de una semana del ataque terrorista de Las Ramblas. Tampoco lo hizo la posibilidad de que una noticia de este tipo pudiera crear alarma o preocupación en una ciudadanía todavía en shock por la barbarie de los descerebrados. A estas alturas de la película, ya deberíamos saber que la ética importa entre nada y una mierda cuando se trata de generar dinerito.

Desde el inicio, los usuarios reprocharon al diario el desvergonzado uso de un tema de esta gravedad para atraer tráfico a su web. Sin embargo, sea por la indignación o por el miedo al terrorismo que los medios se han empeñado en devolver a nuestras vidas, es la publicación más compartida de todas las lanzadas hoy por el diario en su Facebook, lo que demuestra que la jugada les ha salido redonda.

A mediodía, el mismo enlace de Facebook había sido editado y ya dejaba claro al inicio que se trataba de una información de hemeroteca.

Si la rectificación respondió a la ética del medio, a la indignación de los usuarios o a que el clickbait ya había cumplido su cometido, queda a la imaginación de cada uno. Sin embargo, conociendo los antecedentes del diario en cuestión (y hay muchos más ejemplos), algunos tenemos clara la respuesta. Y da mucho asco.

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