Adiós a Bradbury.

¿Qué puede uno decir cuando desaparece el autor de una de sus tres novelas de ciencia ficción favoritas?

Pues no mucho…

Gracias.

Gracias por hacerme soñar. Gracias por hacerme volar, por llevarme a lugares inimaginados y regalarme tardes enteras disfrutando como un loco, absorto en tus Crónicas Marcianas. Gracias por emocionarme y hacerme pensar, por enseñarme que el papel arde a 451 grados Fahrenheit y que al poder le interesa estupidizar al pueblo.

 

Pero sobretodo, gracias por enseñarme que no es necesario compartir la ideología de alguien para disfrutar con su arte. Sólo por esta lección, merecerías el homenaje. Imagínate con todo lo de arriba.

 

Ojalá fuera cierto que de la ceniza volverás.

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1 Comment

  1. Un lástima, pero nos queda su obra con la que sguir disfrutando.

    Un saludo

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