Morgan´s

Disfrutaré cada Sandwich.

In Entretenimiento on 25 octubre, 2011 at 1:26

Una de las cosas que más me gusta de las series americanas es su música. Algunas, como “Caso Abierto“, construyen verdaderas crónicas sonoras de la música que sonaba en la época en que transcurre el caso de la semana (de hecho, alguna vez me he tragado un capítulo de esta serie sólo para escuchar las canciones). Otras, como Californication, nos permiten conocer grupos y artistas que no han llegado a sonar con fuerza a este lado del charco.

Fue precisamente en Californication donde escuché por vez primera a Warren Zevon. Que tengo una debilidad por los cantautores es algo que saben bien todos los que me conocen. Que me gustan las letras tristes tampoco debería pillar a nadie por sorpresa. Así pues, cuando acababa la segunda temporada de Californication, y David Duchovny aporreaba su máquina de escribir mientras sonaba “Keep me in your heart“, yo descubría un nuevo músico que pronto se convertiría en uno de mis favoritos.

Nacido en Chicago a finales de los años 40, Warren Zevon fue uno de esos artistas que se reinventaron con cada nuevo disco. No le tembló el pulso al saltar entre estilos tan dispares como el Punk, el Folk o incluso algún flirteo con la electrónica. A lo largo de sus 33 años de carrera hizo, en cada momento, lo que le apeteció hacer.

Su vida personal fue un desastre continuo: alcohólico recurrente, pasó por varios divorcios, tentativas de suicidio, adicción a la heroína y un sinfín más de putadas que, probablemente, ayudaron a dar ese toque cínico y sarcástico a sus letras. Porque si hay algo destacable en el estilo de Zevon es su ironía, la mala leche de sus letras, esa mezcla de nihilismo y humor negro que encontramos en temas como “Werewolves of London” o “Mohammed´s Radio“, por citar un par de las más conocidas.

Pero hay otro Zevon, y no es menos importante. El melancólico. El sentimental. El que escribe una canción sobre estar con el mono -“Carmelita“- y nos hace sentir vacíos. El que, a su manera, reza por nosotros pidiendo a algún Dios que no nos deje enfermar… que no nos deje envejecer -“Don´t let us get sick“.-

El primero de los dos Zevon, me atrajo hacia su música. El segundo me conquistó para siempre.

Pero como suele ocurrir, los buenos músicos mueren jóvenes (Pitbull, en cambio, vivirá hasta los 80), y en el año 2003, un cáncer de pulmón nos dejó sin Warren Zevon. Se lo habían diagnosticado en el año 2002.  Ese año le permitió dejarnos una última obra “The Wind” en la que colaboraron muchos de sus amigos y admiradores (Springsteen, Ry Cooder o Tom Petty, entre otros), dedicada a despedirse de nosotros, a decirnos que sabía que su batalla estaba perdida, pero no por ello iba a quedarse quieto esperando el final. Es un disco triste, bastante sombrío y, a la vez, muy bello. Es ese tipo de álbum que pega bien con una tarde lluviosa de domingo.

Y termina con “Keep me in your heart“, posiblemente el mejor epílogo para una vida que se haya escrito en muchísimos años.

Si no lo conocéis, ya tardáis en poneros a escuchar su música.

Si ya lo conocíais… mejor.

¡Ah!, por cierto, el título de la entrada… en el año 2002, cuando ya sabía que iba a morir de cáncer, Zevon fue invitado al famoso programa de David Letterman “Late Show“. Allí, después de confesar que “es posible que no ir al médico en 20 años haya sido un error”, en una entrevista cargada de ironía y sentido del humor, Zevon respondía así a la pregunta “¿Qué pensaste cuando te dijeron que ibas a morir?”

“Pensé que ahora, disfrutaré cada sandwich”.

Ahí queda eso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: